La Autoestima

¿Qué relación tienes contigo mismo? Es una pregunta muy directa y compleja para empezar a leer, lo sé, pero intenta darle respuesta de la forma más sincera posible. Cuando piensas en ti, ¿cómo te sientes? Sí, de verdad, lo sé, es tremendamente complicado pensar en uno mismo, dedicarse tiempo a pensar en el yo. ¿No te recuerda a cuando ibas a clase los primeros días y te hacían presentarte durante un minuto? Ese corto periodo de tiempo se hacía, cuanto menos, infinito.

Muchas personas vienen a mi consulta quejándose de problemas de autoestima. Normalmente, cuando les pregunto a qué creen que se debe esa “baja autoestima”, me refieren que es, principalmente, porque han tenido una infancia difícil, porque de pequeños se metían con ellos en el colegio y lo llevan arrastrando desde entonces, porque nunca me he sabido valorar… Obviamente, todas esas explicaciones (y, por supuesto, muchísimas más), no ayudan a que tu autoestima esté por las nubes. Además, si esa es la historia que te cuentas a ti mismo sobre tu persona, pues no tenemos el mejor caldo de cultivo.

Café con un corazón dibujado representando la autoestima

A pesar de todo, muchas teorías psicológicas ponen el foco en que la autoestima se construye mediante la relación que tenemos con las demás personas que nos rodean. Se podría decir que: “Dime con quién vas y te diré como eres”. Por supuesto, esta es una teoría que da más salidas a los problemas de autoestima, ya que cambiando el contexto, puede cambiar tu forma de verte a ti mismo. En cambio, teorías que ponen el inicio de una mala autoestima en un pasado pesado e inamovible, da menos salidas.

Por tanto, según veo yo todo esto de la autoestima, esta nace de nuestras relaciones con otros seres humanos. De hecho, la necesidad de autoevaluarnos (porque sí, es una necesidad), viene derivada de la necesidad de afiliación, es decir, de estar con otras personas. Por tanto, todas las respuestas a las preguntas siguientes: ¿quién somos?, ¿dónde estamos?, ¿cómo estamos?, ¿cómo nos sentimos?, ¿con quién podemos contar cuando necesitamos ayuda?, etc. Son el producto de la comparación social con otras personas.

Así que, antes de acabar, quiero proponerte un ejercicio práctico para que hagas cuando tengas tiempo y, así, poder ver realmente como está tu autoestima. Para ello, debes seguir los siguientes pasos:

1.    Haz un listado de todas esas personas que amas y te aman.

2.    Ponte en contacto con ellas y, una a una, pregúntales qué opinan de ti de forma sincera.

3.    Apunta las palabras que te digan, ¡te sorprenderán los resultados!

Javier Sánchez
Psicoterapeuta

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